Allá por el mes de julio, y así queda demostrado lo que me cunde a mí el tiempo subiendo labores, le hice un muñequito a una compañera a juego con el llavero que llevo yo en mi mochila del gimnasio, para agradecerle su ayuda en ciertos aspectos que a mí me estaban superando un poco, jejeje...
La idea es que mi muñequito, se supone que está hecho a mi imagen, y el suyo, se supone que está hecho a la suya.
Aquí una imagen del resultado:
Y aquí una imagen de su mini-yo y mi mini-yo juntos:
A parte de las diferencias físicas, hay alguna otra sutil diferencia




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