Ya hace unos días que lo sé, pero aún no lo había compartido. En contra de todos mis temores, en contra de todos los designios, y dándome una alegría indescriptible, este año parece que seguiré pudiendo trabajar de profesora.
Aunque no las tenía todas conmigo, en el acto de elección de destino de principio de curso, no solo estuve convocada, sino que me he llevado un destino, de curso completo y de jornada completa, lo que me garantiza unos ingresos que me compensan por el trabajo (con algunas medias jornadas, dependiendo de donde te toque, o te sale lo comido por lo servido, o incluso te toca poner dinero), y estabilidad, por lo menos, hasta el 30 de junio.
El lado menos bueno es que después de tres años "en casa" como quien dice, yendo y viniendo a diario, este año me toca quedarme a vivir en mi destino, pero yo lo miro como una oportunidad de tener más tiempo para preparar las oposiciones, tejer como una posesa y descansar un poco de tanto viaje.
Espero que mis compañeros que no han tenido la misma suerte, puedan comenzar a trabajar dentro de poco, y que tengan buenos destinos.


5 comentarios:
Me alegro mucho. Espero que te vaya muy bien.
¡Enhorabuena, niña! tienes una profesión k no pasa x sus mejores momentos
Muchas gracias, chicas. La verdad es que visto como está el patio, una gran suerte he tenido. Ya iré contando qué tal
fiEnhorabuena, y te entiendo a la perfección, compartimos gremio, y las condiciones económicas del país están dejando la educación un poco olvidada. Besos
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